Chile, ¿potencia alimentaria?

Chile, ¿potencia alimentaria?

Lunes 13 Abr 2009

Luego de trabajar en Fundación Chile e Innova Chile en temas que relacionaban a las Tecnologías de Información con el rubro alimentario, y de pasar algunas temporadas aprendiendo en teoría y en la práctica sobre salmones, mitílidos (choritos), uvas, etc., adquirí ciertas distinciones respecto del tema y del sector. Y viviendo en Estados Unidos, cuando me enfrento a las góndolas del supermercado disfruto al ver chilean fruit (duraznos, manzanas, uvas). Su colorido y textura me hacen augurar una experiencia exquisita que me acerca un poquito a casa y a los sabores del verano chileno, mientras nuestra primavera todavía ofrece uno que otro día de lluvia, e incluso alguna nevada.

Sin embargo, ya en varias ocasiones me he llevado una mala sorpresa al llegar a casa y probar un bocado de aquella fruta soñada. La uva muchas veces está ‘pasada’, casi al punto de ser ‘chicha’ (fermentado de uva), y cuando tiene la consistencia adecuada, está ácida, carente de azúcar. Por otra parte, y tal vez aun peor que lo anterior, los nectarines casi siempre están malos. No sólo se trata de que estén muy maduros o que estén sin sabor o poco dulces. Se trata de un problema de apariencia en su carne, un oscurecimiento debido a daño por frío en su manipulación post-cosecha.

Según explica de manera bastante clara un artículo de University of California Davis (donde un grupo no pequeño de chilenos se ha especializado), la degradación interna o daño por frío es un problema fisiológico que se caracteriza por un pardeamiento interno de la pulpa, harinosidad del tejido, la aparición de tintes rojos en la pulpa, incapacidad de maduración y pérdida de sabor. Estos síntomas se desarrollan durante la maduración, tras un período de almacenamiento en frío, por lo que usualmente son detectados por el consumidor. La fruta más susceptible a este problema es la que se almacena dentro de un rango de temperaturas de 2.2 a 7.6°C.

Tal vez no todos lo sepan, pero Chile se ha fijado la meta de ser una potencia alimentaria y diversificar la matriz exportadora, concentrada actualmente en recursos naturales no renovables como la minería. La aspiración concreta es ubicarse en los próximos años dentro de las diez primeras naciones exportadoras de alimentos del mundo (hoy ocuparía el lugar 17). Los rubros con mayor potencial son la fruta fresca, los salmones cultivados, los vinos, los alimentos procesados, las carnes, y otros productos del mar. Considerado todo el sector alimentario, estaríamos hablando de exportar unos US$17 mil millones hacia el Bicentenario y más de US $20 mil millones para el 2015. En términos de impacto, se espera duplicar el empleo registrado en la agricultura, al igual que las inversiones y la actividad en todos los servicios relacionados.

Las iniciativas relacionadas con la consecución de esta meta normalmente quedan ocultas a los ojos del ciudadano común, y tal vez lo único que perciban las personas que acceden a los noticiarios y a la prensa sean actividades como Los Sabores de Chile realizadas en Nueva York, México, Unión Europea, etc. Sin embargo tras ella hay muchas instituciones: Fundación Chile (donde yo escuché el concepto por primera vez), ASOEX, MINAGRI, FEDEFRUTA, SALMON Chile, Innova Chile de CORFO, etc.

Sé que en Chile existe el conocimiento y la experiencia para manejar esta situación, y dicho conocimiento va mucho más allá de saber armar muestras gastronómicas alrededor del mundo, o de tomar buenas fotografías, por tanto no importa si el daño se produce en Chile, durante el transporte, o en el manejo que se hace de la fruta en los mercados de destino, los responsables somos nosotros, los chilenos, o mejor le quitamos la etiqueta que los asocia con Chile, y nos olvidamos de una vez por todas de proyectarnos como una potencia alimentaria.

Fuente primera imagen: Chile Potencia Alimentaria
Fuente segunda imagen: Department of Plant Sciences, University of California, Davis
Fuente tercera imagen: Álbum fotográfico, familia Bravo-Achá, Pittsburgh-US.
Otras fuentes: Chile potencia alimentaria, Biblioteca del Congreso Nacional, Chile Imagen País