El Desafío de Trabajar en Espacios Multiculturales

Nota: artículo largo (1000 palabras, ~5 min).

La apertura de los mercados para el libre flujo de personas y bienes ha transformado la inmigración (temporal o definitiva) en un fenómeno bastante más frecuente que en las décadas anteriores, o al menos esa es mi impresión.

Para las personas y empresas con equipos de trabajo de distintas nacionalidades, se hace necesario tomar conciencia de las diferencias culturales, de manera de establecer una gestión adecuada a la diversidad existente. Cuando hablamos de trabajar frente a frente, o distribuidamente usando Internet y teléfono, debemos estar conscientes de que al otro lado está un ser humano que puede compartir fuertemente nuestro background técnico pero puede disentir consciente o inconscientemente, en mayor o menor medida, respecto de parte o toda nuestra forma de apreciar los hechos, las obligaciones, las responsabilidades, las formas de trabajar, etc.

El espacio: ¿Qué tan cerca podemos estar el uno del otro?

Medio metro o uno entero, o 2 centímetros si vamos en el metro (tren subterráneo) en la hora de mayor demanda. Dependiendo de la cultura lo primero es lo esperado y lo segundo puede ser inaceptable. Al menos en Santiago de Chile las personas están acostumbradas a estar muy cerca unas de las otras. Puede resultar incómodo e indeseable pero muchas veces se acepta porque no hay otra forma de hacerlo. En Estados Unidos al menos, las personas rara vez se amontonan unas sobre otras y, cuando sucede, les incomoda increíblemente. Imaginen lo que sucede en otras sociedades, tal vez bajo regímenes islámicos. Y yendo aún más allá, ¿cómo esta diversidad en la percepción respecto del espacio puede afectar el sentimiento de territorialidad ya no a nivel personal, sino de país?

El tiempo: ¿Es infinito o es escaso?, ¿cuánto vale nuestro tiempo?

Este es el típico punto de comparación entre ingleses o alemanes, y la versión latina de la humanidad. El mundo supone que el gen latino nos hace a todos enfermizamente impuntuales. Que todos los latinos percibimos el tiempo como un recurso inagotable y vivimos en consecuencia. Para otros también parece un símbolo de sub-desarrollo que se ve reforzado cuando ciudadanos de países africanos como Ghana declaran que llegan tarde a todo aquello que no les interesa. Desde el punto de vista estadounidense, el tiempo es un valor escaso que vale oro (o al menos lo es para una proporción importante de ellos). Esto se traduce en que se sienten muy ofendidos si llegas tarde a sus convocatorias. Qué significa tarde depende también de la cultura. Para los alemanes más de un minuto es ofensivo. Al final, lo mejor es llegar cinco minutos antes. Pero, ¿tiene que ser así?, ¿por qué deberíamos cambiar nuestra relación con los ritmos de la naturaleza para satisfacer a otros? Depende de lo que queramos lograr, lo importante es saber dónde estamos y qué es lo que se espera de nosotros.

El estatus: ¿Quiénes son los VIP o eso no existe?

En algunas sociedades la relación de estatus es más notoria que en otras, sobre todo cuando lleva asociada alguna marca que lo hacen explícito, como la propiedad sobre bienes caros o lujosos, la posibilidad de viajar frecuentemente y a destinos sofisticados o exóticos, etc. En otras ocasiones o ambientes, el estatus está dado por otros marcadores. En la ciencia supongo que estará dado por el nivel de reconocimiento de los pares. En algunos países está dado por la denominación que reciben las personas. En Guatemala me llamó la impresión que en el ámbito profesional las personas se llamaran por su grado: licenciados y doctores para hacer la diferencia de estatus. En Corea la edad es un factor determinante del estatus, lo mismo en Ghana. Un año de diferencia puede ser realmente relevante.

La amistad: ¿Podemos tener amigos en el trabajo?, ¿qué tan fácil es hacer amigos?

El profesor David Krackhardt relataba hace unos días que para los alemanes la amistad es un concepto muy delicado. El supuesto es que tener amigos es algo complejo y, en el mejor de los casos, se puede llegar a tener 1 ó 2 amigos en toda la vida. Pero esos amigos son las personas por las cuales uno daría la vida. ¿Existe esa amistad en América Latina, en España, o en Chile al menos? Tengo la impresión de que nos cuesta poco llamar amigos a las personas, pero tenemos distintos niveles de amistad para diferenciar aquella más superficial de la amistad que daría la vida por nosotros. En términos laborales, muchos suponen que el profesionalismo es el que mueve al mundo, sin embargo sabemos que hay contextos, lugares, países, donde las cosas pasan de manera extraordinaria, en circunstancias complejas, sólo porque las personas sienten un compromiso que va más allá del profesionalismo, y ese compromiso está más ligado con la amistad y el sentido de pertenencia a un grupo al cual queremos proteger.

Los contratos: ¿Vale de algo un contrato de palabra?

Hay países donde la palabra lo es todo, pero hay otros en que el mejor de los contratos escrito y firmado por las partes no vale nada. ¿Tiene que ver con la confianza en el otro? Probablemente. Nuevamente comparando con la situación en países africanos, un colega me comentaba que desde su perspectiva, su sociedad (la de Ghana) es menos compleja que la occidental (léase, Estados Unidos) y por tanto se recurre menos a juicios y demandas. Sin embargo, respecto del cumplimiento de contratos, ellos se rigen más por leyes naturales, donde cada uno sabe cuál rol debe cumplir, y no necesita tenerlo por escrito. ¿Será cierto? No conozco suficientemente esa cultura pero sin lugar a dudas es un dato interesante.

El colectivismo versus el individualismo, los títulos versus los logros alcanzados, la declaración explícita y directa versus el mensaje velado o indirecto. Las diferencias entre las diversas culturas hacen del trabajo con personas de otros orígenes uno desafío permanente.

Pero para ser justos, el desafío también se da de manera interna en cada país, en cada sociedad. Los pobres versus los ricos. Los del sur versus los del norte. Los jóvenes versus los viejos.

Debemos estar atentos a las diferencias culturales y de entendimiento si queremos avanzar sin grandes tropiezos para alcanzar nuestras metas.

¿Han tenido experiencias buenas/malas en equipos de trabajo con gente de distintos países?

Fuente imagen: Asociación ACA @ Flickr (CC).

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