Patentes y Publicaciones. ¿Cómo generar los incentivos correctos?

Para generar nuevo conocimiento y desarrollo científico, es necesario contar con los incentivos correctos. Conversando con un gran amigo, me di cuenta de que involucrar a la empresa privada en el apoyo a la investigación tiene varias dificultades. En particular, no se generan los incentivos a publicar los resultados en revistas científicas, y siempre se tiende a buscar patentar el desarrollo, aunque la patente tenga prácticamente cero probabilidad de ser utilizada por otros y por lo tanto tiene valor casi cero como aporte científico.

Pensemos un poco en el sistema de incentivos que existe actualmente en el mundo científico ...

Por un lado tenemos universidades y centros de investigación, generalmente financiados (parcial o totalmente) por fondos públicos. Ellos contratan investigadores, cuyo trabajo es producir ciencia. Generalmente se mide la "productividad" de un investigador en términos de sus publicaciones y no en términos de la aplicabilidad, o comercialización de su contribución. Es decir, los incentivos están diseñados para generar ciencia independiente de su uso comercial.

Sin embargo, en este esquema es muy difícil generar desarrollo en áreas donde el costo de la investigación es elevado, o donde existe mucha incertidumbre acerca del resultado de la investigación.

Por estas razones, algunos proyectos son financiados por privados. En estos casos, los privados desean obtener un beneficio económico de la investigación, o al menos disminuir, en la medida de lo posible, los costos. Las patentes permiten tener el monopolio del avance científico por un determinado período de tiempo y los beneficios económicos que esto acarrea.

Luego, las patentes crean incentivos para desarrollar productos comercializables y no necesariamente avance científico. Lo que empeora la situación, es que la mayoría de las empresas privadas no ven el valor de publicar, o hacer público, los descubrimientos o desarrollos y simplemente patentan prácticamente cualquier resultado, casi sin pensar en si producirá o no beneficios.

Algunos argumentan que la solución pasa por hacer del Estado el mayor inversionista en I&D, pero yo creo que hay formas más eficientes de generar investigación e involucrar fondos privados.

El problema consiste en cambiar un poco los incentivos. Obviamente la solución que propongo no necesariamente es la mejor, pero puede colaborar a alinear mejor los incentivos. Supongamos que una empresa privada desea hacer investigación científica costosa. Tiene una probabilidad de desarrollar nueva tecnología que es comercializable y que además genera conocimiento. Todos ganamos. En el peor caso, sólo se genera conocimiento que no es patentable, o que la patente posiblemente carezca de valor real (por ejemplo si es fácil para la competencia generar un producto similar, sin violar la patente). En este último caso, lo ideal sería que el producto de la investigación pase a ser una publicación y de esa manera expandir la frontera del conocimiento. Para evitar que la empresa privada patente, el Estado podría comprar, y aquí lo importante, a posteriori el fruto de la investigación y posteriormente publicarla. De esta manera el riesgo a priori para la empresa es: Obtengo patente, o le vendo la investigación al Estado disminuyendo mis costos.

Para el Estado, es mucho más eficiente financiar investigaciones a posteriori, donde conocemos los costos y resultados, que absorber el 100% de los costos ante cualquier evento.

Mi intención es que discutamos cómo aumentar nuestro desarrollo científico, involucrando a la mayor cantidad de agentes posibles y diseñando los incentivos para que tanto la calidad, como la cantidad de investigación aumente. ¿Propuestas?

Imagen: fbolobas @ Flickr (CC).

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