Jelly, una forma alternativa de trabajo

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URL destacada (workatjelly.com): http://workatjelly.com/

Mucho se ha hablado sobre el potencial del teletrabajo. No en pocas oportunidades se ha pensado que es la solución para el desempleo, para integrar más mujeres al campo laboral, o para dar una oportunidad de desarrollo a personas con algún tipo de discapacidad física. Sin embargo, quienes han tenido la dicha o la necesidad de trabajar desde sus casas pronto descubren que también tiene desventajas. La libertad que obtienen lleva asociada una baja interacción con otros seres humanos, lo que provoca soledad en aquellas personas que no están preparadas para trabajar de esa forma.

El trabajo desde la casa también tiene otra debilidad. Al disminuir las interacciones desaprovecha las instancias de colaboración, co-creación y validación que podrían surgir en el ambiente tradicional.

En 2006, Amit Gupta y Luke Crawford disfrutaban de trabajar desde sus casas en Nueva York. Sin embargo, se dieron cuenta de que esta opción los privaba de las enriquecedoras conversaciones que a veces surgen en una oficina. En lugar de dejar su opción y emplearse de manera tradicional, decidieron invitar personas a su casa para trabajar desde allí. La idea resultó bien. La participación de nuevas personas enriqueció sus trabajos, y dio lugar a nuevas ideas. Así surgió Jelly.

La primera vez que escuché el nombre Jelly pensé en jalea (gelatina dirán en otros lugares). En realidad Jelly es un concepto, una forma creativa de trabajar de manera independiente, pero en compañía.

En palabras de sus creadores, Jelly es un evento de trabajo informal. Se lleva a cabo en más de un centenar de ciudades donde las personas se han unido (en la casa de una persona, una cafetería, o una oficina) para trabajar durante el día. Allí ofrecen sillas y sofás, conexión inalámbrica a Internet, y gente interesante con quien hablar, colaborar y compartir ideas. El único requisito formal es llevar un computador portátil (o lo que cada uno necesite para realizar su trabajo) y, obviamente, una disposición amistosa.

Hace pocas semanas leí en la revista Qué Pasa sobre la experiencia del chileno José Tomás Zegarra, un jugador de póker online que utiliza un sistema similar a Jelly para desarrollar su particular trabajo. Arrendó un departamento, lo alajó con computadores y pantallas planas, y convocó a personas compatibles para compartir ese espacio de trabajo.

¿Conocen otras experiencias similares? ¿Qué opinan de este concepto?

Imagen flickr

Foto de veronica.acha

Verónica Achá — Ingeniero C. en computación, U. de Chile. M.Sc. in Public Policy and Mgmt., Carnegie Mellon U.. Más información »