Legal, moral, ético

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¿Cuántas personas deben morir para llamar nuestra atención, cuántas para tener una tragedia y cuántas para que sólo sea una estadística?

¿Hasta qué punto defendemos la libertad y a quiénes incluimos en esa defensa? ¿Seres humanos, hombres, mujeres, niños, blancos, amarillos, negros? ¿En la vida real, física? ¿En la red?

¿Cuando necesitamos leyes? ¿Cuando no tiene sentido dictar normas porque van a limitar la libertad de las personas y su derecho a elegir libremente como quieren vivir y morir? ¿Qué hacemos si las leyes o normas que nos hemos dictado, o que alguien fijó para nuestra sociedad, no tienen sentido en los tiempos que corren o, peor aún, perpetúan una injusticia?

Las noticias acontecidas en los últimos días en el mundo, muchas de ellas en ese mundo mío llamado Chile, me han hecho preguntarme demasiadas cosas. Ayer, por ejemplo, se trató de la alimentación, la libertad y el bienestar social [regular venta de comida chatarra en las escuelas]. ¿Se debe prohibir o controlar algo respecto de los alimentos ricos en sal, azúcar y/o grasa? ¿o debemos dejar que el mercado funcione?

"Verdad limitada y justicia parcial"

Entre actualidad y política me encontré con un viaje al pasado que para muchos sigue siendo un doloroso presente. El martes 12 de Abril el departamento de Social and Decision Sciences de Carnegie Mellon University ofreció una charla titulada "Limited Truth and Partial Justice: Chile’s Human Rights Policies: 1990-2010". La presentación, preparada por una profesora de origen chileno con quien he tenido el placer de trabajar, revisó la historia reciente de Chile en términos de derechos humanos. Más específicamente trató sobre los mecanismos de reparación, verdad y justicia que se han establecido en Chile, los actores involucrados, y las fortalezas y debilidades de ese proceso. Conociendo de cerca su trabajo lo que me resultó más interesante fue la visión de académicos estadounidenses respecto de la materia. Su visión comparada respecto de hechos similares ocurridos en otros lugares del mundo, muy especialmente el manejo de los crímenes de la Alemania nazi. Desde su perspectiva, el proceso chileno parece alentador y satisfactorio.

Pero, ¿qué sucede desde la perspectiva de las víctimas y de los hijos o sobrevivientes de las víctimas? Esa charla tuvo otros dos aspectos interesantes, y que muy pocos asistentes conocían. Primero, para la realización del trabajo investigativo se contó con la colaboración de un ex comandante en jefe del ejército chileno que tuvo participación directa en parte de la historia reciente del país. Además, su hijo estudia en Carnegie Mellon. El segundo punto interesante es que en la sala donde se hizo la presentación estaban presentes dos hijos de presos y torturados políticos.

¿Tragedia o estadística? Esa fue una de las reflexiones que escuché al final de la charla. Poético dijo alguien hace un tiempo.

Como nota al margen, en Chile no se consideró como víctima de tortura a una persona que fue detenida y torturada durante un día si luego fue puesta en libertad sin ser sometida a proceso.

Coincidentemente, el mismo día de la presentación se publicó un articulo muy interesante en la web de la universidad: Crossing the Line: What Constitutes Torture?, con una triste conclusión. La incapacidad para empatizar con los afligidos impide identificar actos de tortura.

¿Qué opinan? La semana continúa y estoy segura de que la sobrecarga cognitiva seguirá también. El mundo es gigante y pequeño a la vez, para bien o para mal.

Imagen Patrick Mackie

Foto de veronica.acha

Verónica Achá — Ingeniero C. en computación, U. de Chile. M.Sc. in Public Policy and Mgmt., Carnegie Mellon U.. Más información »