La responsabilidad de las universidades en el caos actual
"De los egresados de las universidades, sale la élite que ocupará los altos cargos de los distintos estamentos públcos de los países." afirma Patricio Meller en su libro Universitarios, ¡el problema no es el lucro, es el mercado! lanzado el pasado 12 de Septiembre en Santiago, Chile. Y yo me pregunto con todo el derecho y responsabilidad que me da haber egresado de una de las universidades más importantes de mi país, ¿qué hicieron mis profesores para que yo me motivara por los "problemas sociales y ciudadanos del país" o para darme una "visión y comprensión del mundo actual" como el mismo Meller enuncia en su libro?
Alguien con más memoria, o las fuentes a mano, me podrá corregir. No recuerdo si es Andrés Oppenheimer en Cuentos Chinos, Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner en Freakonomics, o algún otro autor que no recuerdo ahora, quien postula que las universidades que ofrecen postgrados de negocios (MBA) tienen gran responsabilidad en los escándalos financieros y económicos, usando como primer ejemplo, y lamentablemente no único, el caso Enron. ¿De qué manera? Porque en dichas escuelas se forma a la élite que maneja las mayores fortunas y más grandes compañías, de las cuales de una u otra forma todos dependemos. ¿Qué pasa si esas personas se forman en la creencia de que todo lo importante es ganar, ganar y GANAR más, sin importar el cómo? Porque si hay algo amoral es la función de maximización de ganancias, o de minimización de costos. Son las restricciones a esa función las que incorporan moralidad. Además, en no pocas ocasiones la regulación es tan laxa que los ejecutivos ni siquiera tienen que actuar de manera ilegal, basta con que sigan las normas y dejen de lado cualquier consideración extra sobre las consecuencias de sus acciones en el resto de la humanidad.
Por esto, aprovechando el movimiento mundial en busca de una educación de calidad al alcance de todos, me pregunto: ¿qué hacen nuestras universidades para incorporar en nuestra formación los criterios que nos van a motivar a perseguir justicia o equidad en nuestro diario desempeño?
De mi paso por la Escuela de InJeniería de la Universidad de Chile puedo mencionar algunas iniciativas que complementaron mi formación como ingeniera y que, aunque pocas, creo que han sido muy importantes.
(1) Obligación de cursar asignaturas humanistas. Afortunadamente pertenezco a una generación que alcanzó a disfrutar del Departamento de Estudios Humanísticos que existió en nuestra facultad entre 1964 y 2004. Personalmente opté por tomar dos cursos de filosofía con Susana Munich. Otros optaron por estudiar literatura o historia del arte. De entre un gran espectro de posibilidades, algunos felices y otros obligados por la exigencia curricular, tuvimos la oportunidad de complementar las ciencias físicas y matemáticas con algo que también nos va a acompañar en nuestra vida cotidiana: las humanidades. Y teníamos profesores de lujo, eso hay que reconocerlo.
(2) Charlas previas a la titulación. Como parte de las obligaciones de todo postulante al título de ingeniero civil en computación, el departamente respectivo nos obligó (no sé si lo hará todavía) a participar de una serie de seminarios. El único que recuerdo, por su temática e importancia en el ámbito laboral, fue un Seminario de Ética dictado por el profesor, hoy Director de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, Patricio Poblete (@patriciopoblete en twitter).
(3) El juramento de los profesionales de la Universidad de Chile. Honestamente no recuerdo exactamente qué juré pero sí que era importante. Como no tengo el texto del juramento, cito palabras del Decano Francisco Brieva en la ceremonia de 2007: "son los graduados de Beauchef, son los que se formaron en La Escuela. Además de llegar a ser los mejores ingenieros, geólogos o científicos, esperamos que aprecien y respeten a su entorno, sean justos en sus juicios y calibren el impacto de sus acciones”.
Tres momentos. ¡Solo tres!. De ellos solo el primero tuvo una duración importante, dos semestres, los otros apenas fueron una hora en el transcurso de seis años de carrera. Lo peor, el primero y más importante a mi parecer, ya no existe porque cerraron el Departamento en 2004. ¿Qué puede esperar la sociedad chilena de los ingenieros de la Universidad de Chile?
Las universidades tienen un rol trascendental en la construcción del país que todos queremos. Y esto no solo en los ámbitos técnicos que les competen. Ellas, sus académicos y directivos, son tan responsables como el mundo político, social y sindical, de la sociedad que enfrentamos. Una en que los estudiantes deben dejar de estudiar para luchar por sus derechos a la calidad y el acceso equitativo. Una en que los ciudadanos deben manifestarse para exigir igualdad, respecto a sus derechos, libertad de expresión. Una que olvida destinar recursos para más investigación e innovación. Nuestra sociedad. Aquella que construimos o destruimos entre todos.
Imágenes: flickr by pattoncito, Rocío Duque, marcha de los paraguas y Chile en la Chile con foto del frontis para quienes no conocen la Escuela donde ingeniería se escribe con Jota.













