¿Cómo se busca trabajo en la era de Internet?

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Hasta hace algunos años atrás en Chile se hacía así: Quien necesitara trabajo compraba el diario del día Domingo, donde la mayor parte de las ofertas se concentraba. En cada región, en cada ciudad, una vez a la semana se abría la posibilidad de volver al mercado laboral y mejorar las condiciones de vida personales y de la familia. Una vez a la semana seleccionabas alternativas, preparabas tu hoja de vida (curriculum vitae que solía incluir fotografía) e iniciabas la peregrinación para recibir un sí, no, lo llamaremos, o simplemente nada.

¿Cómo se hace hoy en día?

Obviamente que depende de la madurez del mercado y la sociedad de la que estemos hablando, pero aquí les voy a comentar mi experiencia al respecto, comparando situaciones en Chile y Estados Unidos. Espero que les sirva y también que nos comenten sus propias experiencias.

Dónde buscar depende de dónde están las ofertas

Hay similitudes entre los mercados chileno y estadounidense, pero también hay una diferencia fundamental que he identificado respecto de dónde se ofrece empleo y, por tanto, dónde se debe buscar.

Partamos por las similitudes. En ambos mercados los agregadores de información de empleo siguen operando. Internet hizo posible pasar de información semanal a información diaria, complementando la publicación del Domingo con alguna sección en los sitios web de los diarios dedicada exclusivamente a actualizar permanentemente la oferta de empleos. El caso emblemático en Chile es el portal de empleos de El Mercurio.

Los portales de empleo son, quizá, la primera etapa evolutiva que tuvo el mercado el trabajo. En Chile existen opciones como Laborum.com y deben existir otras que desconozco. Si quieres trabajar en Iberoamérica puedes ir a portales como Trabajando.Com, que agrupa información de once países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, México, Perú, Portugal, Puerto Rico, Uruguay, y Venezuela.

En Estados Unidos también existen los portales agregadores. Al parecer son 'infinitos' porque al postular a un trabajo te piden explicitar cómo te enteraste de la oferta y aparecen largas listas de posibles fuentes. Más allá de esto, quisiera moverme a dos medios de información que me parecen particularmente interesantes y que extraño en mi mirada hacia Chile, desde los Estados Unidos: redes sociales como LinkedIn y los sitios de las pripias empresas y organizaciones que requieren personal.

Redes sociales y la web como canales de comunicación de empleos

Hoy la oferta de empleos puede estar al alcance de un tuit. Es el caso de personas que deciden de mutuo propio compartir información de las ofertas laborales que llegan a su conocimiento. Sin embargo, la estrella del momento es LinkedIn. Casi sin importar dónde vivas, al alcance de tu computador está una casi infinita oferta de trabajos alrededor del mundo. Empresas grandes y pequeñas, organismos internacionales y organismos gubernamentales, utilizan este medio para llegar a un potencial mayor de posibles empleados.

Aquí noto una diferencia entre Chile y Estados Unidos. Mientras en el segundo la oferta es gigante, cubre probablemente todo el país y todo tipo de organizaciones, en Chile su uso parece bastante limitado. Me atrevería a decir que todavía son muy pocas las compañías y organizaciones que usan LinkedIn u otro medio similar para captar talento. Mi opinión es que, desde el punto de vista de las empresas, usar este tipo de medios no es particularmente más costoso y puede mejorar sus posibilidades de encontrar a las personas más idóneas a sus necesidades. Desde el punto de vista del postulante, la herramienta visibiliza más información de la que se podría tener buscando empresa por empresa, país por país, pero te hace competir con un número potencialmente mayor de candidatos.

Otro mecanismo que es ampliamente usado en EEUU y he visto muy poco en Chile es el uso sistemático de la página web de las organizaciones para promocionar las necesidades de contratación. Es lo usual. Lo interesante es que si un candidato tiene interés en cierto número de empresas u organismos, puede mantener una vigilancia permanente en la sección de empleos de dicha web (típicamente etiquetadas como Employment, Career) para estar al tanto de las alternativas. En algunos casos tras esa publicación hay un sistema muy simple que básicamente describe la necesidad, el perfil requerido, y recibe hojas de vida y cartas de presentación vía correo electrónico. Las más sofisticadas tienen un sistema que permite hacer búsquedas más localizadas, por tipo de cargo, trabajo, ubicación, sueldo, entre otros. También como herramienta de ayuda ofrecen la posibilidad de crear agentes donde las personas pueden indicar qué tipo de trabajo les interesa y reciben un reporte vía e-mail cuando algo así es publicado. Algunos ejemplos: Banco Mundial, Del Monte Foods, Philips.

Ferias laborales y reuniones de networking

Aun cuando EEUU nos venda su eslogan de "tierra de las oportunidades" y existan casos de éxito para personas sin ninguna conexión o historia, igualmente conocer a la persona adecuada es la mejor forma de conseguir un empleo. En algunos ámbitos tal vez no lo sea tanto, porque el talento se puede medir vía pruebas de casos o habilidades específicas, pero en otros sí lo es. Por ejemplo en Pittsburgh, la ciudad donde actualmente resido, mis colegas del máster en políticas públicas me han comentado que trabajar en organizaciones sin fines de lucro (ONGs) es extremadamente difícil si no te conocen. Es decir, dicho mercado es para personas de la zona, ojalá con larga experiencia de voluntariado desde la enseñanza secundaria o universitaria. Allí la confianza personal es el primero y más complejo filtro.

En otros casos, para que las personas te conozcan existen las reuniones de networking y las ferias laborales. Las primeras son tal vez las más exitosas porque, potencialmente, puedes acceder en persona a reclutadores para averigüar más sobre las alternativas y, de paso, 'vender' tus habilidades, experiencia y potencial. Eso sí, esa instancia no es para tímidos.

Respecto de las ferias laborales, creo que es más parecido a tener un portal, por eso creo que el potencial es más limitado si ya estás accediendo a ellos.

Para terminar, deliberadamente dejé fuera de este artículo a los head hunters o cazadores de talento. Sobre ese negocio y su efectividad no me voy a pronunciar porque no tengo tanta experiencia con ellos como para escribir algo que me parezca apropiado. Creo que mejor le pido a uno de los expertos en sicología laboral que se pronuncie respecto de la ética de seguir usando el Test de Rorschach o el grado de predictibilidad de éste y otras pruebas estandarizadas del éxito de un postulante en un puesto de trabajo particular.

Para quienes buscan empleo, les deseo éxito en esa empresa. Para las organizaciones, ojalá incluyan más medios digitales en su abanico de medios para difundir sus necesidades de talento.

Imágenes: flickr Daniel Johnson Jr, LinkedIn, Prensa Monterrey

Foto de veronica.acha

Verónica Achá — Ingeniero C. en computación, U. de Chile. M.Sc. in Public Policy and Mgmt., Carnegie Mellon U.. Más información »