Emacs
URL destacada (gnu.org): http://www.gnu.org/s/emacs/
Tengo una confesión que hacer: durante muchos años fuí devoto del editor de texto Vi y más adelante, de su nueva encarnación, Vim. Me puse a su lado en la guerra santa de editores de texto y usándolo logré realizar proezas de edición de archivos de las que me sentí orgulloso: Editar con rapidez muchos archivos gigantes para extraer sólo algunos datos relevantes; usar complejas expresiones regulares y convertir sendas páginas web en listas de archivos para descargar miles de archivos MP3. Formatear código, personalizar mi editor, eliminar y convertir etiquetas o mensajes de todo tipo. Todas estas tareas las realizaba pulsando la menor cantidad de teclas posibles.
...y a pesar su simplicidad e inmenso poder, y de la disponibilidad casi universal de Vi en todos los servidores Unix, siempre tuve las dudas sobre conocer sobre el otro lado de la moneda...
Cruzando la vereda
Tanto Vi como Emacs existen desde hace décadas, pero hasta pocos meses atrás nunca había sentido la necesidad de conocer más sobre GNU Emacs. Primero fue simple curiosidad y luego comencé a encontrarme con todo tipo de artículos sobre Emacs en muchos sitios relacionados con desarrollo de aplicaciones web. Resulta que coincidió con una especie de éxodo de desarrolladores usuarios de Mac que antes usaban TextMate para desarrollar aplicaciones con Ruby on Rails. Luego tuve interés por aprender más sobre Clojure y así una cosa siguió a la otra.
Llevo algunas semanas usando Emacs para mi rutina diaria y trabajo, usándolo casi exclusivamente, aprendiendo cada día un poco más y ha sido una experiencia enriquecedora, y aunque no me lamento de los años que usé otros editores, creo que sólo bastan unas semanas para comprender la ventaja de Emacs sobre todo lo demás.
Figura 1: Curvas de aprendizaje para diferentes editores (fuente):

La salsa secreta
La receta es ésta: todos los otros editores poseen la capacidad de extenderse con algún mecanismo, pero ninguno usa un lenguaje de programación completo (Emacs Lisp) y un conjunto de funciones tan abundante como en Emacs. Es así que dentro de la instalación por omisión ya vienen funciones tan diversas como correo electrónico, integración con sistemas de control de versiones, un calendario lunar y una versión del Tetris.
Para principiantes
Una de las cosas que también salta a la vista luego de leer unos pocos artículos es que la configuración por omisión del programa deja bastante que desear. Uno de los esfuerzos para corregir esto es el Emacs Starter Kit, que es una serie de archivos y complementos, pensados para mejorar la experiencia de usuarios novatos, especialmente si son desarrolladores de software.
Para quienes se quieran aventurar, Emacs está disponible en tu distribución de Linux favorita, para Mac OS X y para Windows, pero siendo software libre, lo puedes descargar, compilar e instalar tu mismo. También hay una cantidad enorme de recursos en el Emacs Wiki, e incluso trae ayuda para principiantes.
Cómo andar en bicicleta, aprender cualquier herramienta nueva cuesta, y los primeros días son menos productivos, pero a la larga aprendes a ir más rápido y a moldear tu editor de texto para que haga tu trabajo más llevadero y menos complejo.













