Televisión educativa
Antes del surgimiento y consolidación de Internet, mi gran entretenimiento era la televisión. Durante demasiados años tuve acceso casi ilimitado a ella, lo que ahora redunda en que tenga una enorme cantidad de basura en mi inconsciente. Sin embargo, creo que algunas de las cosas que aprendí también se las debo a ese aparato que algunos gustan llamar "la caja tonta".
Con todo lo motivadora que la televisión puede ser, aún está muy lejos de generar el nivel de motivación que se requiere para educar... Muchos hemos entendido sus limitaciones. Padres educados restringen el tiempo de su descendencia frente al televisor, y en muchos hogares la televisión está prohibida completamente. En el mejor caso, la televisión es considerada una niñera económica para entretener a los niños cuando la atención de los adultos es escasa.
-- Kentaro Toyama, 2010.
Para detractores de la televisión, el encontrar evidencia de la mala calidad de su programación es fácil. Basta con sintonizar la televisión abierta, de pago, o en línea, a casi cualquier hora del día, en cualquier día de la semana. Pero aunque no lo parezca, existe evidencia científica para respaldar el uso de estos aparatos. Toda la diferencia la hace el contenido y los usos que se le dan.
Plaza Sésamo
Un claro y cercano ejemplo es Plaza Sésamo. Más que un programa de televisión, el programa es parte de Sesame Workshop, un proyecto educativo con 38 años de historia y cuyos programas son transmitidos en 140 países. De los primeros pasos del proyecto participaron educadores, investigadores, psicólogos, expertos en desarrollo infantil, escritores, artistas y músicos. Un heterogéneo grupo de profesionales que desde sus respectivas disciplinas colaboraron, y lo siguen haciendo, para desarrollar televisión de calidad que haga una diferencia en la vida de niñas y niños alrededor del mundo.
Existen más de 1.000 estudios sobre Plaza Sésamo - su eficacia, su impacto y su contribución a nuestra cultura.
-- Joan Ganz Cooney, fundador de Children’s Television Workshop, creadores de Plaza Sésamo
Quien desee revisar más al respecto, recomiendo el libro [en inglés] G Is for Growing: Thirty Years of Research on Children and sesame Street.
Profesores estrella
La televisión puede ser una buena herramienta en manos de buenos profesores y mejores administraciones. Aunque nos parezca distante, les quiero mostrar una experiencia que se lleva a cabo en India, el Digital StudyHall (DSH), una mezcla de Netflix + YouTube según sus creadores.
La idea tras este proyecto es bastante simple. No importa cuán difíciles sean las circunstancias en una comunidad (pueblo, ciudad, país), siempre habrá al menos una persona que destaque por los resultados educativos de su forma de enseñar. Y mientras la clonación no exista y sea urgente compartir esas habilidades, técnica y entusiasmo: ¿por qué no filmar a esas personas, utilizar medios ampliamente disponibles para distribuir esos videos, y estimular a educadores menos hábiles para que usen esos videos en sus clases y actúen como mediadores entre el video y sus estudiantes?
Ciertamente es simple, pero no sencilla, ya que la operación es descentralizada. Requiere:
- una base de datos de contenido, material generado por las mismas comunidades filmando a las personas más exitosas enseñando algún tema específico del currículo, tópico por tópico, lección por lección.
- una red de comunidades, usualmente establecimientos educacionales.
- una metodología de trabajo para mediar entre la televisión y los alumnos de manera efectiva, y
- tecnología para compartir los videos generados por cada comunidad, desde Internet a mezclas de correo tradicional con traslado de CDs o DVDs. [Ejemplos en inglés o idioma local]
El rol de la televisión pública: PBS
Mientras en varios países latinoamericanos crece la necesidad de mejorar la calidad educativa, muchos también nos preguntamos el rol que los medios de comunicación juegan en dicho partido. ¿Cómo contrarresta el colegio la falta de estímulos en el hogar y el exceso de horas frente al televisor expuestos a una programación de baja calidad? Yo creo que la televisión, como parte fundamental del cuarto poder, debe mejorar la calidad y aumentar la cantidad de contenidos educativos en su oferta. Ya que la realidad muestra que la televisión sigue y seguirá siendo (ojalá no por tanto tiempo) un sustituto económico de la atención adulta, no puede ser que los pequeños televidentes sean expuestos a horas y horas de matinales, infomerciales, caricaturas vacías de contenido, farándula y telenovelas. Los desafío a ofrecer contenido de calidad.
Cada vez más la tecnología permite ofrecer programación destinada a audiencias específicas. Por lo menos varios países de América, así como España, cuentan o están en proceso de mover la televisión a un formato digital. Si la regulación lo permite, creo que en cada país la ciudadanía debería exigir una oferta educativa (entretenida, que hay mucha).
Un ejemplo, PBS (Public Broadcasting Station) es una corporación privada, sin fines de lucro, fundada en 1969, cuyos miembros son las estaciones de televisión pública de Estados Unidos. Esta corporación creó una señal específica para pequeños, llamada PBS Kids. En esa señal la programación busca apoyar la adquisición de conocimiento específico (apresto a la lectura y las matemáticas) así como desarrollar pensamiento crítico, estimular la imaginación y la curiosidad por el mundo. Entre los programas que transmiten están Sid the science kid, Dinosaur Train, Super Why!, y Sesame Street.
No hay atajos tecnológicos
La calidad de la educación no mejora por introducir tecnología. Antes bien, puede desatar el desastre según señala Kentaro Toyama. Sin embargo, saber cómo usarla y qué usar puede ser de utilidad.
Quienes tienen hijos deberían tomar decisiones más informadas a la hora de decidir sobre el tema "televisión": ¿prohibir, seleccionar, permitir?
Varios de los programas que menciono en mi artículo están disponibles en Estados Unidos y creo que también en algunos países de Latinoamérica (por lo tanto en español). Desconozco el detalle pero recuerdo haber escuchado de ellos en una visita a Chile, que es mi muestra. En todo caso, si no es vía televisión, usando Internet como intermediario pueden acceder a varios de ellos. Si sólo los encuentran en Internet, considere conectar su televisor a la TV. Nosotros hicimos eso y nuestra hija de 4 hace uso intensivo de TV e Internet para aprender. Además, siempre puede contar con YouTube. Y respecto del idioma, pruebe a usar otros, créanme que a los peques no les importa demadiado el idioma y adquieren vocabulario viendo televisión en otro idioma, al menos cuando son pequeños.
Imágenes: marknorway, Plaza Sésamo Web Site, The Digital StudyHall, PBS Kids













