Durante los últimos años, los estudios de cine y discográficas se han enzarzado en una lucha sin cuartel contra las redes P2P. Acusan a la "piratería" del declive en sus ventas y piden a los gobiernos que intervengan castigando a los usuarios de Internet que compartan archivos. En el Reino Unido, la Digital Economy Act (DEA) aprobada el año pasado permitirá, si es implementada como pide la industria del contenido, desconectar a los que insistan en subir archivos sin permiso de los titulares del copyright de esos contenidos.
Un estudio de economistas de la London School of Economics concluye que la caída en las ventas de discos físicos se explica por otros factores, incluyendo cambios en los patrones de consumo de los usuarios (que prefieren asistir a un concierto en vez de comprar el disco), un declive en el dinero disponible para consumo en ocio, y mayores ventas de contenido en formato digital.