La semana pasada, el Juez Robert Sweet invalidó una serie de patentes relacionadas con genes. Los genes en cuestión son BRCA1 y BRCA2, los cuales están presentes en todas las personas y que se cree tienen un rol en la supresión de tumores cancerosos. Se sabe actualmente que cuando hay ciertas mutaciones en estos genes en una mujer, ella tiene un riesgo elevado de cáncer de mama o cáncer de ovario. Existen pruebas genéticas que se pueden realizar para comprobar si estas mutaciones existen y así realizar un seguimiento y eventualmente una detección temprana de este tipo de cáncer, lo que conlleva un pronóstico mucho más positivo que cuando la detección se produce con un cáncer ya declarado.
La empresa Myriad Genetics tiene una patente sobre estos genes y sobre todas sus mutaciones. Esto quiere decir que tiene un monopolio de 20 años sobre estas secuencias genéticas, su uso, y su composición química. Ninguna institución, universidad o empresa puede usar estos genes sin pagar una patente. Hasta ahora.