Desde el 1 de enero de 2008 rige en Alemania una ley que exige a los proveedores de servicios de telefonía e Internet que almacenen datos sobre las conexiones que realizan sus clientes. Esta es la implementación de la directiva europea 2006/24/EC, y según ella, los proveedores de servicios deberán, dependiendo de la naturaleza de sus servicios, almacenar durante cierto tiempo información sobre el uso de los servicios por parte de sus clientes.
A partir de Diciembre de 2009, el tribunal constitucional de Alemania, ubicado en Karlsruhe, tuvo que revisar la demanda de clase presentada contra la ley alemana, que es la más grande de la historia con 34.000 demandantes. Entre los demandantes se cuenta a la ministra de justicia en ejercicio, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger. El 3 de marzo de 2010 se pronunció el tribunal constitucional, fallando que la ley es inconstitucional y deberá ser modificada. Según algunos, esto hará que aumenten los costos de mantener los sistemas de comunicaciones, por las mayores complejidades que deberá tener la nueva implementación de la ley, y otros lamentan que se verá debilitada la policía en su accionar.