Mi abuelo tenía en su casa un libro que se llamaba "Higiene Moderna", escrito a comienzos del 1900 (es probable que sea éste, pero no estoy completemante seguro). En él se daban un montón de consejos para cuidar la salud, por ejemplo se recomendaba a las mujeres evitar el uso de pendientes/aros porque se trata de "reminiscencias bárbaras". También se desaconsejaba fuertemente la práctica del ciclismo, deporte que deformaba el aparato respiratorio que naturalmente no está habituado a respirar aire inyectado a presión.
Detengámonos un momento en ésto. En bicicleta, andando muy rápido, se va a unos 50 km/h, cifra que, sobre todo dado que las fosas nasales no miran hacia adelante cuando uno va en bicicleta, difícilmente califica como aire a presión. En otras palabras, en bicicleta se va más rápido que a pie, pero de todos modos dentro de parámetros normales.
¿A qué viene todo esto? A que prácticamente cada día aparece una noticia nueva sobre los efectos de Internet (más recientemente, los efectos de Facebook, de Twitter, de las Redes Sociales, del uso de teléfonos móviles/celulares, etc. ¿No les resulta sospechoso?