La ley FISA (Foreign Intelligence Surveillance Act) de EEUU es una ley de 1978 que establece los límites de los programas de espionaje que EEUU realiza en otros países. Ha sido enmendada en numerosas ocasiones, sobre todo a raíz de los ataques del 11/S contra las torres gemelas. Su ámbito cubre las acciones de varios organismos que recolectan inteligencia sobre actividades de extranjeros, incluyendo la NSA (National Security Agency) y el Departamento de Justicia (DOJ) estadounidense.
La FISA establece un tribunal secreto (el Tribunal Secreto FISA) que autoriza una serie de órdenes FISA, que son también secretas. Las personas y empresas que reciban una orden FISA no pueden informar a nadie sobre ella. Por ejemplo, si Google recibe una orden FISA de entregar los correos de una persona, no puede decirle ni a esa persona ni a nadie que ha recibido dicha orden. No puede ni siquiera decir cuántas órdenes recibe cada año.
Poco se sabe sobre el tipo de datos que se solicitan en las órdenes FISA. El DOJ ha dicho que no puede revelar la interpretación que ha hecho del tipo de órdenes que puede solicitar, porque el Tribunal Secreto FISA se lo ha prohibido. Pero esta semana el mismo tribunal ha dicho que ellos no han exigido al gobierno que no revele el tipo de órden que emite.